Edición a demanda en las librerías

La “Espresso Book Machine”, de On Demand Books, amplia su presencia.

En la entrada anterior decíamos que en una de las sesiones del Primer Encuentro de Editoriales y Librerías Iberoamericanas Independientes, Otra Mirada, que se va a celebrar en la Librería Cálamo de Zaragoza (la tercera ciudad española en número de librerías tras Madrid y Barcelona según el Observatorio de la Cultura de Zaragoza), se va a debatir sobre la situación en la que  se encuentran las librerías y las editoriales ante el imparable avance de esos “maravillosos y horribles cacharros” tecnológicos que invitan a la lectura digital.

Y hay mucho que debatir. Mientras pequeñas librerías y pequeñas editoriales independientes tienen que echar el cerrojo al no poder mantener sus ventas, cuando las cifras de devoluciones de libros nos dicen que están en aumento, cuando las noticias de la aparición de más y más “cacharros” tecnológicos y de más puntos donde puedes obtener libros electrónicos, y cuando las noticias nos dan nuevos periódicos digitales, cierre de rotativos, más revistas electrónicas… mientras todo esto pasa, la librería McNally Jackson, en el corazón del SoHo de Nueva York, se apunta al carro del sistema de impresión a demanda. Esta librería independiente es otra más de las que ha instalado la “Espresso Book Machine”. Con esta impresora, en pocos minutos puedes obtener un ejemplar de uno de los 4 millones de títulos libres de dominio público, no sujetos a la propiedad intelectual, de los que dispone el catálogo de la “EBM” gracias al acuerdo alcanzado en 2009 entre su fabricante, On Demands Books, y Google. La máquina en cuestión imprime el título seleccionado a partir de un archivo PDF, con la cubierta en color y encuadernado en rústica.

En la Public Library de New York disponían de una desde agosto de 2007.  Podemos ver la lista de máquinas instaladas en la web del fabricante. En Europa, la cadena de librerías Blackwell de Londres fue la primera en instalar una de estas máquinas aunque ya hay en otras librerías de Londres y Amsterdam.

Para muchos, la existencia de este tipo de máquinas, que funcionan como un cajero automático de libros, es el adiós a los stocks de libros sin vender, el acceso a libros descatalogados y el fin al miedo a que se agoten las ediciones.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Edición e Nuevas Tecnologías, Librerías. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s